Obtusos, tupidos, cerrados de mente. A los chilenos nos viene por épocas. Vemos con facilidad la superficie, pero difícilmente sabemos profundizar. Pasa en la política, en la economía y, por supuesto, pasa en el deporte.Que Bielsa nominó a Villanueva. Que Villanueva no juega de titular. Que González entra y sale del Master. Fútbol, tenis y más fútbol. Hoy en día, el deporte en nuestro país se reduce a dos pequeños focos informativos. Los comentaristas y bloques deportivos no salen de esa férrea marca… no se la pueden. Y cabe preguntarse ¿dónde quedaron los otros deportes?
Hace unos años, el único deporte nacional comentado en los medios de comunicación se resumía al “nuevo camarín”. Poco importaba que los remeros chilenos Christian Yantani y Miguel Cerda acabaran de ser campeones mundiales en Sevilla. Ellos sólo obtenían un minuto de fama. Quizás dos. Pero Pinilla y compañía merecían más.
Tiempo después, vino la gloriosa “armada chilena” del tenis y sus inolvidables medallas doradas. No soy chaquetero, ni mucho menos. Estoy orgullo de eso. Fue una experiencia inolvidable para el deporte chileno. Quizás la experiencia que hemos tenido como país. No fue un tercer lugar. No fue un triunfo moral. No, señores. Fuimos los mejores, los “chicos dorados”, los “dioses de Atenas”. Y se agradece.
Pero eso fue hace ya tres años.
Hoy, cuando el fútbol nacional es un bodrio y el tenis se reduce a un par de actuaciones decentes, es ridículo seguir presentando los bloques deportivos sólo con fútbol o la cara de “mando de piedra”. Digo sólo porque entiendo que, al ser los deportes de mayor gusto popular en nuestro país, merecen estar en primera plana. Pero ya es hora de darle créditos a los otros deportes que están dando que hablar en Chile. Golf, básquetbol, motocross… por decir algunos.
¿Sabían ustedes que dos chilenos participan activamente del campeonato americano de golf universitario, y se encuentran ad portas de entrar al PGA? Sin mencionar a la verdadera armada chilena que actualmente juega los grandes campeonatos de golf del tour europeo.No quiero parecer el redentor del deporte nacional. Poco y nada sé de otras actividades. Pero tengo los pies bien puestos sobre la tierra. Soy futbolero y me encanta el tenis, pero tengo claro que hoy por hoy, ambos deportes poco entregan a nuestro país. Existen muchos ejemplos que se pueden mencionar y que están dejando bastante mejor parado el nombre de Chile en el mundo: “Chaleco” López, Benjamín Alvarado, Felipe Aguilar.
Ojalá que abramos los ojos y nos demos cuenta que muchas veces por ser “poca cosa” dejamos de apreciarnos como los verdaderos campeones mundiales que somos.
Arriba los vinos: tenemos mucho por qué celebrar.